|
La belleza de las abejas casi imperceptible de nuestro día a día: Oh hermanas abejas, misterio de miel y de vuelo, obreras del Sol eterno, que en cada flor alaban al Creador. No guardáis para vosotras el dulzor, sino que lo ofrecéis al mundo, como el alma que, tocada por Dios, se hace servicio, canto y comunión. ¡Benditas sean, pequeñas servidoras del Reino! Y a Ti, Señor de la vida, que diste a las abejas su rumbo callado, enséñame a obrar sin buscar mi alabanza, a hallar en el deber mi esperanza. Que mi alma, cuál colmena encendida, guarde tu luz, sustento y vida, y al final, en tu dulce morada, derrame mi miel consagrada.
El trabajo de aparece en los siguientes intereses:
Reportar comentario
¿Estás seguro de que quieres marcar este comentario para que lo revise un moderador?
Eliminar comentario
¿Estás seguro de que quieres eliminar tu comentario?
Adjuntar imagen
El tamaño de la fotografía excede el máximo permitido de {{comments.model.imageCommentMaxSize}}Mb
Hace {{c.notificationDate.seconds}} segundos
Hace {{c.notificationDate.mins}} minuto
Hace {{c.notificationDate.mins}} minutos
Hace {{c.notificationDate.hours}} hora
Hace {{c.notificationDate.hours}} horas
Hace {{c.notificationDate.days}} día
Hace {{c.notificationDate.days}} días
Hace {{c.notificationDate.weeks}} semana
Hace {{c.notificationDate.weeks}} semanas
Canon Creators
Hace {{replies.notificationDate.seconds}} segundos
Hace {{replies.notificationDate.mins}} minuto
Hace {{replies.notificationDate.mins}} minutos
Hace {{replies.notificationDate.hours}} hora
Hace {{replies.notificationDate.hours}} horas
Hace {{replies.notificationDate.days}} día
Hace {{replies.notificationDate.days}} días
Hace {{replies.notificationDate.weeks}} semana
Hace {{replies.notificationDate.weeks}} semanas
Canon Creators
Canon Creators
Este mensaje fue eliminado por el administrador
Canon Creators
Este mensaje fue eliminado por el administrador