Contenido | Notas, tips, videos y otros recursos que te inspirarán

Blog

Barrio Concha & Toro, Santiago Chile


Por {{detalle.model.blogModel.currentUsername}}

Publicado el {{detalle.model.blogModel.PublicDate | dateToLocalFilter}}



Salí a caminar con la cámara nueva colgando del cuello, como quien estrena una forma distinta de mirar el mundo. La Canon EOS R50 no solo captura imágenes, captura decisiones. Y en cada disparo hay algo más que técnica: hay intención, hay calle, hay historia.


El barrio Concha y Toro no es solo un lugar, es un eco. Un susurro elegante de un Santiago que ya no existe del todo, pero que se resiste a morir. Sus calles curvas, casi caprichosas, parecen diseñadas para perderse más que para llegar. Y ahí estaba yo, perdiéndome feliz, cazando luces que se filtraban entre fachadas antiguas, buscando grietas donde el tiempo dejó su firma.


Fotografiar acá no es documentar, es dialogar con fantasmas. Con esa aristocracia que alguna vez caminó con trajes impecables y ahora sobrevive en balcones desgastados, en puertas altas que crujen más de lo que deberían. Hay belleza en lo que se cae, en lo que resiste, en lo que ya no importa para muchos.


Y ahí entra lo urbano. Porque hoy el arte no está en los museos, está en la contradicción. En el rayado sobre la pared histórica. En la bicicleta apoyada en un portón centenario. En el cableado caótico que rompe la postal perfecta. La ciudad ya no pide permiso para cambiar, y uno tampoco debería pedirlo para capturarla.


Disparar la cámara se siente casi como un acto rebelde. No contra algo específico, sino contra la idea de que todo tiene que ser perfecto. Porque no lo es. Y en esa imperfección está lo real. Lo vivo.


Estas primeras fotografías no son solo pruebas técnicas, son una declaración. De que estoy mirando distinto. De que quiero contar historias desde lo cotidiano, desde lo que muchos pasan por alto. Porque al final, la fotografía no es sobre lo que ves… es sobre lo que decides no ignorar.


Y en este Santiago que mezcla lo antiguo con lo urgente, lo elegante con lo roto, encontré algo claro: el arte urbano no pide permiso, se impone. Y yo, cámara en mano, estoy listo para seguirle el ritmo.




Comentarios

0 / 4000

Hace {{c.notificationDate.seconds}} segundos

Hace {{c.notificationDate.mins}} minuto

Hace {{c.notificationDate.mins}} minutos

Hace {{c.notificationDate.hours}} hora

Hace {{c.notificationDate.hours}} horas

Hace {{c.notificationDate.days}} día

Hace {{c.notificationDate.days}} días

Hace {{c.notificationDate.weeks}} semana

Hace {{c.notificationDate.weeks}} semanas

Imagen de perfil del usuario
Canon Creators

0 / 4000

Hace {{replies.notificationDate.seconds}} segundos

Hace {{replies.notificationDate.mins}} minuto

Hace {{replies.notificationDate.mins}} minutos

Hace {{replies.notificationDate.hours}} hora

Hace {{replies.notificationDate.hours}} horas

Hace {{replies.notificationDate.days}} día

Hace {{replies.notificationDate.days}} días

Hace {{replies.notificationDate.weeks}} semana

Hace {{replies.notificationDate.weeks}} semanas

Imagen de perfil del usuario
Canon Creators

Imagen de perfil del usuario
Canon Creators

Este mensaje fue eliminado por el administrador

Imagen de perfil del usuario
Canon Creators

Este mensaje fue eliminado por el administrador